domingo, 24 de febrero de 2013

Mis espinas y mis rosas



Aquí me hallo, tal cual como soy, con mis virtudes y mis fracasos.
No pretendas ser la mano que modela la arcilla a su gusto.
No pretendas tallar este tronco, sus raíces son profundas.

Jamás sentiré vergüenza ajena de los actos de alguien al que llamo hermano,
si acaso vergüenza propia.
No me atrevería a definir un río sin conocer su recorrido; es aventurado.

Tu dejas la ventana abierta, yo jamás la cerraré.
Quizás no esté en ese momento, pero descuida que volveré.
Pero seguiré siendo yo, con mis espinas y mis rosas.

Yo no espero nada de ti, pues todo lo que eres lo acepto,
todo lo que me ofrezcas lo recibo.
Todo lo que quieras ser, lo comprenderé.

Ya ves que no hay serpientes en mi cruz que muerdan tu mano.
No hay alharacas, no hay radicalizad. Solo lo que soy.

Aquí me encuentro, con mi ventana abierta, dispuesto a dejar pasar el aire.
Aire puro y aire sucio, pues si abres la ventana al viento,
no entrará sólo la brisa de la mañana.
También entrará en huracán.


Javier Bernal Abellán
@ajopicao #Esoll