domingo, 7 de abril de 2013

Desconcierto en el páramo




Desconcierto en el páramo.
La hierba verde, baila con la brisa de la tarde un compás asonante de coplas ya olvidadas.
El riachuelo, busca entre la dura piedra,
el sentido de su descenso sin remedio a la muerte.
Ya se pierden las horas en el cri cri de la chicharra ,
en su bolsillo guarda celosa su única nota.
Los esbeltos álamos, acarician con sus copas los últimos rayos de sol.
Parece como si se estiraran, para con la punta de sus ramas
acariciar el ocaso de la vida.
Un susurro recorre de norte a sur, y de este a oeste, toda la pradera.
Es el viento, que trae el último saludo de las nieves de la montaña,
y portando en sus alforjas el preludio
de una primavera repleta de abundancia.
¡Jarana y algarabía en todo el valle!.
Los recuerdos del duro invierno,
se escriben en los renglones  curvilíneos del riachuelo,
y en el árbol caído por el grito sordo de la ventisca.
La vida llama a la vida, la muerte al olvido.
El cielo pide a la luna una hora más,
para exhibir el azul de su vientre.
Yo quiero rozar con la yema de mis dedos,
la hierba fresca por un instante,
por toda una vida...


Javier Bernal Abellán
@ajopicao