jueves, 28 de marzo de 2013




Hermano encontrado por los avatares del destino.
Obrero de las palabras, escultor de sentimientos.
Alquimista en la soledad del gentío.¡Hermano mío!.

Razón que desvaría en magnífica locura.
Pasión embaucadora que te enreda sin remedio.
Torbellino que amenaza, por raza y de raza.

Río sin cauce que riega campos estériles creando vida.
Jarana que deslumbra, ocultando tanta ternura.
Verso aún por descubrir. Vida aún por vivir...

Querido hermano, ojalá encontrara la lucidez necesaria para plasmar  en estas líneas, cada sentimiento, cada brote de vida que has logrado germinar en esta tierra, que creí yerma.


Feliz día!!!


Javier Bernal Abellán