jueves, 28 de marzo de 2013




Hermano encontrado por los avatares del destino.
Obrero de las palabras, escultor de sentimientos.
Alquimista en la soledad del gentío.¡Hermano mío!.

Razón que desvaría en magnífica locura.
Pasión embaucadora que te enreda sin remedio.
Torbellino que amenaza, por raza y de raza.

Río sin cauce que riega campos estériles creando vida.
Jarana que deslumbra, ocultando tanta ternura.
Verso aún por descubrir. Vida aún por vivir...

Querido hermano, ojalá encontrara la lucidez necesaria para plasmar  en estas líneas, cada sentimiento, cada brote de vida que has logrado germinar en esta tierra, que creí yerma.


Feliz día!!!


Javier Bernal Abellán



lunes, 25 de marzo de 2013

Si me sigues te sigo



Si me sigues te sigo, y compartiremos soledades.
Seremos la mentira justa en el momento apropiado,
el abrazo entrañable que se desvanece con un clip.

Si me sigues te sigo, y legiones de almas sin rostro,
abrigarán la esperanza de amistades perpetuas.
Seré el avatar sonriente que esconde lágrimas negras.

Si me sigues te sigo, y seré la ventana abierta,
que muestra una habitación desierta.
Te descubriré sentimientos que jamás sentiré.
Compartiremos momentos inolvidables en la pantalla,
momentos que se esfuman, como la brisa en verano.

Si me sigues te sigo, seremos un recuerdo en la carne,
y la realidad inconstante desfigurada en perfectos avatares.
Naceremos con cada frase repetida, una y otra vez.
Pero si no me sigues, quizás ya no te siga...


Javier Bernal Abellán
@ajopicao

sábado, 2 de marzo de 2013

Los muros de tu firmeza


Hay veces en que la respuesta, fue dada antes de hacer la pregunta.

Amanece, y los muros de la ciudad, siguen creciendo como gigantes a mi alrededor.
Las calles atraviesan los rincones, de una ciudad repleta de tu ausencia.
Hoy volveré a morir en tu recuerdo. Seré lo efímero de una brisa de verano.
Cargaré con mis maletas repletas de soledad, y atravesare tu ventana cerrada.
Moriré cada noche en la barra de algún bar de carretera.
Besaré los labios mercenarios, de alguna guerrillera de la vida.
Asistiré a funerales de esperanzas, de otros que como yo, te conocieron.

Amanece, y los muros de la ciudad, siguen creciendo como desiertos a mi alrededor.
Despertaré vencido, antes de comenzar la batalla contra tu realidad.
Perderé la oportunidad de vaciar mi corazón, con cada puerta que cierre.
Viviré de lamentos propios, que alimentarán mi derrota.
Volveré a inventar historias, de vidas condenadas a recordarte cada noche.
Descuidare los amaneceres, que una vez trajeron tu saludo.
Caminaré hacia los paraísos desiertos,en los que ya he habitado.

Amanece, y los muros de la ciudad siguen creciendo como el ruido de tu silencio.
Seré quién convenga a mi existencia, renunciando a lo que soy.
Soñaré con los acantilados, en los que anidan los abrazos huérfanos de ti.
Vagaré errático, convencido que mi error fue todo un acierto.
Contaré los días, los minutos, las distancias que me llevan a tu firmeza.
Pero aún quiero navegar cerca del sol, y quemarme una  otra vez mis alas negras.
Aún seré la puerta entreabierta, que esconde el secreto que tu anhelas.

Amanece, y los muros de la ciudad siguen, invitando a su derribo .



Javier Bernal Abellán
@ajopicao #Esoll

domingo, 24 de febrero de 2013

El Rey Lobo



Cuenta una vieja leyenda, que uno de los pozos que se encuentran en lo alto del castillo de Monteagudo, en realidad no es un pozo. Se trata de una gruta secreta por donde el Rey Lobo, pues así era conocido por maldad. Cada noche abandonaba el castillo, vestido con ropas de mendigo, e iba a las tierras de sus vasallos a pedír posada y, algo que llevarse a la boca. Haciendo esto, podía conocer, quiénes de sus súbditos era poseedor mayor fortuna y, haciendo uso de su poder, desposeerlo de todo cuanto tuviese.
Aquel Rey, era un gobernante déspota, un ser odioso, que tenía su reino inmerso en la pobreza más absoluta.
Dice la leyenda, que una de las noches más oscuras que se recuerda. Bajó como de costumbre hasta las cercanías de lo que hoy conocemos como Cabezo de Torres. Allí se encontró con un anciano, que vestía con ropas muy andrajosas, y que apenas podía caminar. El  Rey, se acercó hacia él, y con un tono suave le preguntó.-¿Hacia dónde os dirigís buen anciano?.- Y él con un hilo de voz le contestó inmediatamente. -Buen señor, no me dirijo a ninguna parte, pues en ninguna parte vivo, y en todas habitaré-. El rey, intrigado por tan enigmática respuesta, le volvió a preguntar.-¿Es usted acaso alguien a quién conozco?-. Pues el tono de voz le resultaba familiar. El anciano, alzó su rostro a la luz del candil que portaba el rey,descubriendo su tez pálida y arrugada, al tiempo que le respondía al Rey. -¡Yo en realidad soy tu futuro!-.
El monarca, al ver su cara en el rostro de aquél anciano, y comprender así, en qué se convertiría su futuro de no cambiar su forma de gobernar. Regresó veloz al castillo, y desde ese día se convirtió en un Rey bondadoso y muy querido.

(Cuento inventado para un trabajo de mi hijo Iván)

Javier Bernal Abellán

Mis espinas y mis rosas



Aquí me hallo, tal cual como soy, con mis virtudes y mis fracasos.
No pretendas ser la mano que modela la arcilla a su gusto.
No pretendas tallar este tronco, sus raíces son profundas.

Jamás sentiré vergüenza ajena de los actos de alguien al que llamo hermano,
si acaso vergüenza propia.
No me atrevería a definir un río sin conocer su recorrido; es aventurado.

Tu dejas la ventana abierta, yo jamás la cerraré.
Quizás no esté en ese momento, pero descuida que volveré.
Pero seguiré siendo yo, con mis espinas y mis rosas.

Yo no espero nada de ti, pues todo lo que eres lo acepto,
todo lo que me ofrezcas lo recibo.
Todo lo que quieras ser, lo comprenderé.

Ya ves que no hay serpientes en mi cruz que muerdan tu mano.
No hay alharacas, no hay radicalizad. Solo lo que soy.

Aquí me encuentro, con mi ventana abierta, dispuesto a dejar pasar el aire.
Aire puro y aire sucio, pues si abres la ventana al viento,
no entrará sólo la brisa de la mañana.
También entrará en huracán.


Javier Bernal Abellán
@ajopicao #Esoll

viernes, 22 de febrero de 2013

¡Clemencia!


Pertrechado con las alforjas de una vida desierta. Desnudo de sueños me postro esta noche ante la luna.
Vacío de rencores, liberado de mi condición de hombre, me confieso esta noche ante ella.
Luna inspiradora, Luna confesora, Luna bruja. Redime mis penas o condena mi culpa, pero no la ignores.
Esta noche vengo a visitarte, a contarte quién fui, y quien deje de ser.
Esta noche no buscaré consuelo, ni buscaré comprensión. No quiero defensa alguna, pues vengo con el verdugo presto a ejecutar la sentencia.
Debes saber, que perdí mi condición de soñador, y caí al duro suelo. Debes conocer que pequé contra las leyes de la física. Que quise convertirme en sueño para poder tocarla. Y hoy Luna, Luna justiciera pido tu sentencia.
Fueron cortos los momentos en los que creí ser inmortal, en los que creí adivinar la razón de mi existencia, cortos sí, pero maravillosos.
No me arrepiento de mojar mi rostro con el desatino de mis lágrimas. No me arrepiento de  morir cada noche para despertar cada mañana, velando el cuerpo de mis difuntos sueños.
Luna inspiradora, Luna confesora, Luna bruja. Ten compasión de este reo que te ruega la ejecución de su sentencia. No prolongues en demasía esta ausencia de sueños. Prefiero ser el espectro que ronda los sueños, a ser el hombre vacío anhelos.
Lo tengo dispuesto todo, y aquí estoy. Pertrechado con las alforjas de una vida hueca, y desnudo de toda banalidad.


Si sientes lo que escribo como algo propio, si mueres cada noche vacío de sueños. No temas que la sentencia se cumpla, pues al desear tu condena ya estás soñando.



Javier Bernal Abellán
@ajopicao #Esoll

viernes, 15 de febrero de 2013

Roto




Vacío, como el rincón que ocupa un adiós.
Hueco, al igual que el tren que no va a ninguna parte.
Perdido, como las horas que grite tu nombre.


Llámame ingenuo,pero aunque me mata por dentro tú cordura,
no cambio en nada  mi locura.
Fulminado, como la vida del suicida.
Descarnado, igual que el huérfano de sueños.
Cautivo en un destierro al olvido.

Llámame ingenuo, pero a menudo he volado hasta el sol.
Y ahora son mis alas las que arden.

Roto, como el hueso que parte la piedra.
Confundido, tanto que la vida terminó sin comenzar.
Cegado, como la luna cuando eclipsa el sol.

Llámame ingenuo, puedes llamarme iluso; puedes... sí puedes.

No hay un adiós sin comienzo.
No hay un tren que me devuelva al principio.
Ya no hay un grito que reclame tu ausencia.

No hay suicida sin arrepentimiento.
No hay huérfano sin llanto.
Tampoco hay destierro sin patria.

No hay rotura sin perdida.
No hay vida que muera sin nacer.
Nunca hay ceguera cuando no hay luz que mirar.





Javier Bernal Abellán
@ajopicao #Esoll