lunes, 15 de abril de 2013

Son las olas



Son las olas, que avanzan y retroceden,
te envuelven, te susurran, te atrapan.
Son las olas y su son de mar, y su danza,
su canción marinera, su frío vientre.

Azul, blanco, arco iris, espejo del cielo.
Son las olas, hermanas del viento,
primas de la Luna, compañeras de sueños.
Son las olas, llanto de estrellas.

Cumbres del mar, altar de dioses.
Son las olas, morada de almas errantes,
recreo constante de esperanzas y anhelos.
Son las olas, descanso del olvido.

Rima consonante del mar, estrofa sin fin.
Son las olas, partitura de un vals infinito,
acuarela de un sueño al amanecer.
Son las olas, y te llaman hoy de nuevo.



Javier Bernal Abellán
@ajopicao



domingo, 7 de abril de 2013

Desconcierto en el páramo




Desconcierto en el páramo.
La hierba verde, baila con la brisa de la tarde un compás asonante de coplas ya olvidadas.
El riachuelo, busca entre la dura piedra,
el sentido de su descenso sin remedio a la muerte.
Ya se pierden las horas en el cri cri de la chicharra ,
en su bolsillo guarda celosa su única nota.
Los esbeltos álamos, acarician con sus copas los últimos rayos de sol.
Parece como si se estiraran, para con la punta de sus ramas
acariciar el ocaso de la vida.
Un susurro recorre de norte a sur, y de este a oeste, toda la pradera.
Es el viento, que trae el último saludo de las nieves de la montaña,
y portando en sus alforjas el preludio
de una primavera repleta de abundancia.
¡Jarana y algarabía en todo el valle!.
Los recuerdos del duro invierno,
se escriben en los renglones  curvilíneos del riachuelo,
y en el árbol caído por el grito sordo de la ventisca.
La vida llama a la vida, la muerte al olvido.
El cielo pide a la luna una hora más,
para exhibir el azul de su vientre.
Yo quiero rozar con la yema de mis dedos,
la hierba fresca por un instante,
por toda una vida...


Javier Bernal Abellán
@ajopicao


jueves, 28 de marzo de 2013




Hermano encontrado por los avatares del destino.
Obrero de las palabras, escultor de sentimientos.
Alquimista en la soledad del gentío.¡Hermano mío!.

Razón que desvaría en magnífica locura.
Pasión embaucadora que te enreda sin remedio.
Torbellino que amenaza, por raza y de raza.

Río sin cauce que riega campos estériles creando vida.
Jarana que deslumbra, ocultando tanta ternura.
Verso aún por descubrir. Vida aún por vivir...

Querido hermano, ojalá encontrara la lucidez necesaria para plasmar  en estas líneas, cada sentimiento, cada brote de vida que has logrado germinar en esta tierra, que creí yerma.


Feliz día!!!


Javier Bernal Abellán



lunes, 25 de marzo de 2013

Si me sigues te sigo



Si me sigues te sigo, y compartiremos soledades.
Seremos la mentira justa en el momento apropiado,
el abrazo entrañable que se desvanece con un clip.

Si me sigues te sigo, y legiones de almas sin rostro,
abrigarán la esperanza de amistades perpetuas.
Seré el avatar sonriente que esconde lágrimas negras.

Si me sigues te sigo, y seré la ventana abierta,
que muestra una habitación desierta.
Te descubriré sentimientos que jamás sentiré.
Compartiremos momentos inolvidables en la pantalla,
momentos que se esfuman, como la brisa en verano.

Si me sigues te sigo, seremos un recuerdo en la carne,
y la realidad inconstante desfigurada en perfectos avatares.
Naceremos con cada frase repetida, una y otra vez.
Pero si no me sigues, quizás ya no te siga...


Javier Bernal Abellán
@ajopicao

sábado, 2 de marzo de 2013

Los muros de tu firmeza


Hay veces en que la respuesta, fue dada antes de hacer la pregunta.

Amanece, y los muros de la ciudad, siguen creciendo como gigantes a mi alrededor.
Las calles atraviesan los rincones, de una ciudad repleta de tu ausencia.
Hoy volveré a morir en tu recuerdo. Seré lo efímero de una brisa de verano.
Cargaré con mis maletas repletas de soledad, y atravesare tu ventana cerrada.
Moriré cada noche en la barra de algún bar de carretera.
Besaré los labios mercenarios, de alguna guerrillera de la vida.
Asistiré a funerales de esperanzas, de otros que como yo, te conocieron.

Amanece, y los muros de la ciudad, siguen creciendo como desiertos a mi alrededor.
Despertaré vencido, antes de comenzar la batalla contra tu realidad.
Perderé la oportunidad de vaciar mi corazón, con cada puerta que cierre.
Viviré de lamentos propios, que alimentarán mi derrota.
Volveré a inventar historias, de vidas condenadas a recordarte cada noche.
Descuidare los amaneceres, que una vez trajeron tu saludo.
Caminaré hacia los paraísos desiertos,en los que ya he habitado.

Amanece, y los muros de la ciudad siguen creciendo como el ruido de tu silencio.
Seré quién convenga a mi existencia, renunciando a lo que soy.
Soñaré con los acantilados, en los que anidan los abrazos huérfanos de ti.
Vagaré errático, convencido que mi error fue todo un acierto.
Contaré los días, los minutos, las distancias que me llevan a tu firmeza.
Pero aún quiero navegar cerca del sol, y quemarme una  otra vez mis alas negras.
Aún seré la puerta entreabierta, que esconde el secreto que tu anhelas.

Amanece, y los muros de la ciudad siguen, invitando a su derribo .



Javier Bernal Abellán
@ajopicao #Esoll

domingo, 24 de febrero de 2013

El Rey Lobo



Cuenta una vieja leyenda, que uno de los pozos que se encuentran en lo alto del castillo de Monteagudo, en realidad no es un pozo. Se trata de una gruta secreta por donde el Rey Lobo, pues así era conocido por maldad. Cada noche abandonaba el castillo, vestido con ropas de mendigo, e iba a las tierras de sus vasallos a pedír posada y, algo que llevarse a la boca. Haciendo esto, podía conocer, quiénes de sus súbditos era poseedor mayor fortuna y, haciendo uso de su poder, desposeerlo de todo cuanto tuviese.
Aquel Rey, era un gobernante déspota, un ser odioso, que tenía su reino inmerso en la pobreza más absoluta.
Dice la leyenda, que una de las noches más oscuras que se recuerda. Bajó como de costumbre hasta las cercanías de lo que hoy conocemos como Cabezo de Torres. Allí se encontró con un anciano, que vestía con ropas muy andrajosas, y que apenas podía caminar. El  Rey, se acercó hacia él, y con un tono suave le preguntó.-¿Hacia dónde os dirigís buen anciano?.- Y él con un hilo de voz le contestó inmediatamente. -Buen señor, no me dirijo a ninguna parte, pues en ninguna parte vivo, y en todas habitaré-. El rey, intrigado por tan enigmática respuesta, le volvió a preguntar.-¿Es usted acaso alguien a quién conozco?-. Pues el tono de voz le resultaba familiar. El anciano, alzó su rostro a la luz del candil que portaba el rey,descubriendo su tez pálida y arrugada, al tiempo que le respondía al Rey. -¡Yo en realidad soy tu futuro!-.
El monarca, al ver su cara en el rostro de aquél anciano, y comprender así, en qué se convertiría su futuro de no cambiar su forma de gobernar. Regresó veloz al castillo, y desde ese día se convirtió en un Rey bondadoso y muy querido.

(Cuento inventado para un trabajo de mi hijo Iván)

Javier Bernal Abellán

Mis espinas y mis rosas



Aquí me hallo, tal cual como soy, con mis virtudes y mis fracasos.
No pretendas ser la mano que modela la arcilla a su gusto.
No pretendas tallar este tronco, sus raíces son profundas.

Jamás sentiré vergüenza ajena de los actos de alguien al que llamo hermano,
si acaso vergüenza propia.
No me atrevería a definir un río sin conocer su recorrido; es aventurado.

Tu dejas la ventana abierta, yo jamás la cerraré.
Quizás no esté en ese momento, pero descuida que volveré.
Pero seguiré siendo yo, con mis espinas y mis rosas.

Yo no espero nada de ti, pues todo lo que eres lo acepto,
todo lo que me ofrezcas lo recibo.
Todo lo que quieras ser, lo comprenderé.

Ya ves que no hay serpientes en mi cruz que muerdan tu mano.
No hay alharacas, no hay radicalizad. Solo lo que soy.

Aquí me encuentro, con mi ventana abierta, dispuesto a dejar pasar el aire.
Aire puro y aire sucio, pues si abres la ventana al viento,
no entrará sólo la brisa de la mañana.
También entrará en huracán.


Javier Bernal Abellán
@ajopicao #Esoll