martes, 8 de noviembre de 2016

La revolución durmiente

Imagen optenida de el blog http://lamisteriosasomrisadelgatodechesire.blogspot.com.es/2015_11_01_archive.html



La palabra ¨Revolución¨ según la R.A.E tiene varias acepciones, pero yo quisiera fijarme en estas dos:

1. f. Acción y efecto de revolver o revolverse.
2. f. Cambio profundo, generalmente violento, en las estructuras políticas y socioeconómicas de una comunidad nacional.

Analizando detenidamente estas dos acepciones se puede entender y simplificando, que una revolución supone el cambio de algo establecido. La definición menciona que generalmente el cambio es violento, lo cual no quiere decir que tenga que serlo. El texto no va más allá, por lo que no indica quién o qué inicia las revoluciones, por tanto no hay establecida una regla para definir el modo por el que comienzan las revoluciones. Yo con el fin de simplificar diría que las revoluciones como la mayoría de las acciones emprendidas por el hombre, comienzan cuando un grupo de personas con un interés común, son capaces de generar el ambiente favorable, para que se inicie un movimiento que haga factible las condiciones para que sus intereses se puedan llevar a cabo.

Por tanto, si se da por válida mi definición anterior, cualquier revolución se puede iniciar desde cualquier estamento, clase social o ámbito que conjugue estas premisas, lo cual me lleva a plantearme una serie de preguntas que quisiera compartir con vosotros.

¿Hay una revolución en marcha?
¿Estamos viviendo un cambio?
¿Sabríamos identificar una revolución iniciada fuera de los convencionalismos establecidos?. Osea, una revolución promovida por un ¨lovin¨
Si una revolución no tiene porqué ser violenta per se, ¿podríamos estar inmersos en una revolución sin ser conscientes?
¿Son nuestros intereses los mismos de los que nos rigen nuestro día a día?
¿Estamos dormidos?

Dejo estas cuestiones en el aire con la pretensión de que añadáis más preguntas y así mismo, si sois capaces, obtener una respuesta que yo hoy por hoy no tengo.


Javier Bernal Abellán
@ajopicao


* Este artículo viene inspirado por el espacio “El Gabinete” de JELO de Onda Cero dirigido por Julia Otero.